La presidenta del Colegio de Abogados de Villa María, Córdoba, Itatí Demarchi Arballo, encabeza la lista “Abogacía Unida y Dignidad Profesional” para competir por la representación de los abogados en el Consejo de la Magistratura de la Nación. Durante una visita a San Luis, sostuvo que el espacio busca llevar al organismo la mirada de quienes ejercen diariamente la profesión y reclamó mayor transparencia en los procesos de selección de jueces federales.


Demarchi puso el foco en la incidencia que tiene el funcionamiento del Consejo sobre causas que afectan directamente a la ciudadanía, desde narcotráfico y corrupción hasta trata de personas, amparos de salud, discapacidad y reclamos previsionales. “En el Consejo de la Magistratura se dirimen los mejores y las mejores juezas federales para todo el país”, sostuvo, y definió a su espacio como una lista de “abogacía litigante pura”, integrada por profesionales que trabajan diariamente con ese tipo de causas.

Para graficar las consecuencias de una Justicia que demora en responder, relató el caso de Vico, un jubilado de 92 años que llegó a su estudio para reclamar una mejora en sus haberes y murió antes de obtener una resolución. “Vico no llegó. La familia cortó la cuadra, pero Vico no llegó”, recordó Demarchi, quien remarcó que “la justicia lenta no es justicia”.

A partir de esa experiencia, sostuvo que su lista pretende ser “la representación y la voz genuina de esa ciudadanía que está esperando una justicia que llegue a tiempo, una justicia que dé respuestas”. En ese sentido, reclamó “un Consejo de la Magistratura sin trampas, un Consejo de la Magistratura transparente, que rinda cuentas de dónde va la plata” y pidió que los procesos de selección expliquen con claridad por qué se elige a determinados magistrados.

Demarchi también puso énfasis en la necesidad de que las vacantes judiciales del interior reciban la misma atención que aquellas de mayor exposición nacional. “Hay que darle la misma trascendencia al juez de Concarán o al juez de San Luis que al juez de Comodoro Py, porque tiene la misma trascendencia”, afirmó.

Los honorarios y su impacto en el acceso a la Justicia
Otro de los ejes de la candidata fue la situación económica de los abogados litigantes. Como ejemplo, señaló que recientemente una profesional de su agrupación recibió una regulación de honorarios de apenas 0,35 UMA (Unidad de Medida Arancelaria de la Justicia Nacional), que comparó con el valor de “un paquete de yerba”.

Demarchi planteó que el problema excede a los propios profesionales porque honorarios demasiado bajos pueden terminar desalentando la representación de quienes necesitan recurrir a la Justicia. “¿Qué abogado va a tomar una causa de un amparo de salud por un medicamento oncológico si le van a pagar con un paquete de yerba?”, cuestionó.

En ese marco, recordó que su espacio denunció a un juez que había declarado de oficio la inconstitucionalidad de la Ley de Aranceles y aseguró que posteriormente se le descontó el 35% de la remuneración correspondiente a ese mes. “No nos metemos con las remuneraciones de los jueces, siempre que no se metan con los honorarios de quienes defendemos a la ciudadanía”, sintetizó.

Finalmente, explicó que la elección de los representantes de la abogacía se resolverá mediante el sistema D’Hondt y que los lugares se distribuirán de acuerdo con los votos obtenidos por cada lista. Demarchi destacó que “Abogacía Unida y Dignidad Profesional” está integrada por profesionales de distintas jurisdicciones del país y aseguró que llegan a la elección “sin aparato, sin funcionarios en la lista”, con el objetivo de representar a quienes ejercen cotidianamente la profesión.