
Vanesa Lucero denunció penalmente por estafa a RocĆo Nieto y DarĆo Micarelli, luego de invertir $40 millones para la apertura de una sucursal del gimnasio Megaforce sobre calle San MartĆn. SegĆŗn relató a La Gaceta Digital, desde que el establecimiento comenzó a funcionar fue apartada de las decisiones, perdió acceso a las cuentas y a las redes sociales y nunca recibió utilidades por su participación en el emprendimiento.
Lucero contó que conoció a Micarelli a comienzos de este aƱo, cuando comenzó a concurrir a la sede que Megaforce ya tenĆa sobre calle JunĆn. AllĆ, segĆŗn su relato, Ć©l comentaba que pretendĆa abrir una segunda sucursal pero que no conseguĆa el prĆ©stamo bancario necesario. āUn dĆa me propuso tomar un cafĆ© y me propuso ser socia de la otra sucursal de la calle San MartĆnā, recordó.
Finalmente, el acuerdo societario se formalizó con Nieto, pareja de Micarelli. āEl contrato dice que yo pongo $40.000.000, ella pone $40.000.000 y las dos somos socias y las dos somos dueƱas de la mitad del gimnasio, pero ella nunca hace rendimiento de su plata. O sea, que el gimnasio se abre con mi plataā, afirmó Lucero.
La sede de San MartĆn abrió el 4 de junio y, de acuerdo con la denunciante, los problemas comenzaron prĆ”cticamente desde la primera semana. Uno de los primeros puntos de conflicto fue el manejo de los pagos de los clientes. āSe acercaba gente a entrenar a la calle San MartĆn diciendo que ya habĆan hecho sus pagos. Yo les pedĆa que me mostraran el comprobante y era el alias del gimnasio de la JunĆnā, seƱaló Vanesa.
La mujer contó ademĆ”s que algunos clientes le indicaban que se habĆan comunicado mediante el Instagram o el WhatsApp de la marca y luego habĆan abonado en la otra sucursal, de la cual ella no formaba parte ni percibĆa ganancias.
De este modo, La denunciante sostuvo ademĆ”s que, con el paso de las semanas, fue perdiendo todo tipo de control sobre la operatoria cotidiana. āA la semana yo ya no podĆa manejar las redes, incluso me bloquearon de las redes sociales, bloquearon a mi hijo y a todos los amigos de mi hijoā, aseguró.
TambiĆ©n afirmó que, casi inmediatamente, ya no pudo intervenir en la caja ni en las decisiones relacionadas con el personal. āYa prĆ”cticamente estaba desplazada de todas mis decisiones y como socia ya no tenĆa ningĆŗn poderā, describió. SegĆŗn su versión, parte de las transferencias que recibĆa el gimnasio eran derivadas a una cuenta vinculada a otro comercio.
A partir de esos reclamos, afirmó, comenzó un progresivo apartamiento de la administración. āEn muchas circunstancias yo le dije a ella que me rindiera cuentas, que me hiciera un balanceā, relató. MĆ”s adelante, al considerar que ya no podĆa participar normalmente del negocio, planteó retirarse de la sociedad si le devolvĆan su inversión: āLe dije que me devolvieran el dinero y yo me retiraba, y mi socia me contesta que no habĆa dineroā.
āNunca me hicieron parte ni me ha llegado ninguna gananciaā
Lucero explicó que la denuncia penal fue presentada hace aproximadamente dos meses y que decidió hacerla pĆŗblica ahora ante la falta de respuestas de parte de la Justicia.Ā TambiĆ©n aseguró que previamente remitió una carta documento solicitando el balance correspondiente a su inversión. āNo respondieron nada, no respondieron la carta documento cuando le pedĆ el balance de los $40.000.000 y tampoco respondieron la denuncia penalā, afirmó.
SegĆŗn Lucero, la sede de San MartĆn tiene actualmente alrededor de 800 clientes fijos, aunque en el sistema figuraban aproximadamente 1.000 personas. āPueden ser alumnos del otro gimnasio de la JunĆn, que mi socia los dejaba entrarā, aclaró.
La mujer rechazó ademĆ”s una comunicación difundida por la contraparte en la que, segĆŗn seƱaló, se informó que habĆa sido desvinculada del emprendimiento. āYo no he sido desvinculada, yo sigo siendo socia. Y estarĆ© desvinculada cuando ellos me paguenā, respondió.
La denuncia apunta a reconstruir el recorrido del dinero
El abogado de Lucero, Santiago Calderón Salomón, explicó a La Gaceta Digital que la presentación tramita ante la Unidad de Abordaje Fiscal y fue formulada bajo la figura de estafa prevista en el artĆculo 172 del Código Penal. āNuestra posición es que el caso debe investigarse Ćntegramente y seguir el recorrido del dinero. ĀæA dónde fue a parar esa plata y esa falta de rendición que se hizo del capital de mi cliente?ā, planteó.
Calderón Salomón indicó que la denuncia fue acompañada por documentación que, según sostuvo, acredita tanto el aporte patrimonial de Lucero como su condición de socia. También incorporaron mensajes, conversaciones, audios y grabaciones que, para la querella, muestran que desde el inicio se le impidió controlar la caja y los movimientos económicos.
La presentación solicita ademĆ”s una pericia contable, financiera y patrimonial. El objetivo, explicó el abogado, es determinar ācuĆ”nto se ha recaudado, cuĆ”les han sido los gastos, las erogaciones, quĆ© pasó con ese capital baseā y reconstruir quiĆ©n administra los registros de socios y dónde se reciben los pagos de los clientes.
Uno de los aspectos que buscan esclarecer es precisamente la relación económica entre las dos sucursales: si las cuotas correspondientes a San MartĆn fueron cobradas allĆ o terminaron ingresando a la sede de JunĆn, donde Lucero no tiene participación societaria. āBĆ”sicamente, conocer el circuito económico es un poco lo que hemos planteadoā, concluyó Calderón Salomón.




