
El diputado provincial Víctor Moriñigo se refirió a la interna de la Unión Cívica Radical de San Luis, defendió la continuidad del partido dentro del frente político que encabeza Claudio Poggi y cuestionó duramente a José Riccardo por sus críticas a esa alianza. En diálogo con La Gaceta Digital, recordó que el exrector de la UNSL también fue candidato junto al actual gobernador y consideró que carece de “autoridad moral” para cuestionar un acuerdo político del que anteriormente formó parte. Además, aseguró que José Picco ya es el nuevo presidente de la UCR y planteó la necesidad de superar las disputas generacionales dentro del radicalismo.
Moriñigo sostuvo que las elecciones internas forman parte de la tradición radical, aunque advirtió que las divisiones partidarias tienen consecuencias en el contexto político actual. “Hay un descreimiento en general de los partidos. Le pasa a la UCR a nivel nacional y a nivel local, le pasa al PJ a nivel nacional y a nivel local”, señaló. En ese sentido, consideró que es momento de “cerrar filas tras ciertas ideas generales” y lamentó que las diferencias con Identidad Radical hayan llegado a un punto en el que “ya no hay mucho más que charlar”, especialmente por el rechazo de ese sector al acompañamiento de la UCR al Gobierno de Claudio Poggi.
El legislador estimó que “el 90% del partido”, integrado por distintas líneas internas, coincide en mantener la alianza con Poggi y continuar aportando dirigentes a la gestión provincial. Mencionó entre esos espacios a los sectores referenciados en Walter Ceballos, José Picco, Jorge Lucero, Roberto Pagano y Juan Álvarez Pinto, además de la línea Evolución, que integra junto a Federico Cacace. Según explicó, todos comparten “cuatro o cinco ideas que tienen que ver con la continuidad dentro del Gobierno, con hacer músculo dentro del Gobierno, con aportarle cuestiones al Gobierno”. En contraposición, cuestionó a quienes pretenden abandonar ese entendimiento y calificó esa posibilidad como “una aventura irresponsable de volver a un pasado que no fue bueno”.
Para Moriñigo, el radicalismo debe adaptarse a los cambios que atravesó la política argentina durante los últimos años y evitar un aislamiento partidario. “Tenemos hoy de presidente a Javier Milei. Imaginate si no ha cambiado la situación discursiva y de contenidos”, planteó. En esa línea, consideró que las alianzas electorales y de gobierno adquirieron una importancia central y advirtió que “ir de nuevo a una soledad partidaria, yo creo que lo va a terminar de matar al partido”.
“Colgado del saco de Poggi”
Consultado específicamente sobre Riccardo, quien durante las últimas semanas lanzó fuertes críticas contra Poggi y acusó a la conducción radical de haber perdido su independencia política, Moriñigo recordó que el exdiputado nacional también participó de acuerdos electorales con el actual gobernador.
“La última candidatura a diputado nacional de Riccardo la hizo colgado del saco de Poggi, cuando Poggi fue senador”, afirmó. A partir de ese antecedente, cuestionó lo que considera una contradicción en la postura del exrector de la UNSL: “Esas personas que dicen ‘no me gusta Poggi, pero sí me gusta cuando estaba yo y ahora no me gusta cuando están los demás’, creo que carecen de autoridad moral para hablar de cuándo apretás el botón verde y cuándo apretás el botón rojo”.
De todos modos, el diputado reconoció que Riccardo podría argumentar que cambió de opinión sobre el actual gobernador. Sin embargo, insistió en que el radicalismo debe mantener su participación en la coalición oficialista y defendió la gestión provincial. “La opción que tiene hoy el radicalismo en San Luis es colaborar con un Gobierno que recibió una bomba, un Gobierno que logró salir de los 40 años de monopolio rodríguezsaísta en San Luis”, sostuvo, y agregó que la tarea de su sector es continuar trabajando dentro del frente que gobierna la provincia.
La presidencia de Álvarez Pinto y el conflicto judicial
Moriñigo también fue consultado por uno de los principales motivos que desencadenaron la disputa: la incompatibilidad establecida en la Carta Orgánica radical entre ocupar determinados cargos en el Poder Ejecutivo y ejercer funciones en la conducción partidaria, situación que alcanza a Álvarez Pinto por su desempeño como ministro de Turismo y Cultura y presidente de la UCR.
El legislador reconoció la existencia de esa disposición, aunque argumentó que el radicalismo cuenta con normas antiguas, concebidas para un partido que históricamente estuvo en la oposición. “Cuando nos toca ser oficialismo, resulta que todo el mundo termina estando dentro de la alianza a la cual hemos acompañado y ahí empezamos a tener incompatibilidades”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que anteriormente las diferencias se resolvían mediante acuerdos entre los sectores internos, sin necesidad de recurrir a los tribunales. “Cuando hay pleno acuerdo, estas cuestiones se iban zanjando”, señaló, y recordó que Identidad Radical también integró los órganos de conducción partidaria durante la presidencia de Álvarez Pinto.
Según Moriñigo, el conflicto se profundizó cuando se intentó avanzar hacia un nuevo mandato del actual ministro y las diferencias terminaron trasladándose a la Justicia. “La judicialización de la política es mala porque empiezan a pelearse y a ganarse en los juzgados cuestiones que se deberían dirimir en una mesa”, afirmó. Para el legislador, ese proceso terminó generando “resquemores y resentimientos internos” que dificultaron la posibilidad de alcanzar nuevos acuerdos.
“José Picco ya es presidente”
En cuanto al futuro de la conducción partidaria, Moriñigo manifestó su respaldo a José Picco y aseguró que ya está definida su llegada a la presidencia de la UCR, aunque todavía quedan elecciones pendientes para otros cargos. “Veo con muchísima esperanza la llegada de José Picco, que creo que es, ante todo, una buena persona, un buen dirigente, es honesto, es trabajador y hoy no abundan los dirigentes que tengan todos estos atributos”, expresó. También destacó su capacidad para dialogar con diferentes sectores y consideró que puede contribuir a recuperar la unidad del radicalismo.
Sobre el cronograma electoral, afirmó: “Tenemos un lindo desafío el 25 de octubre. José Picco ya es presidente y vamos a tener alguna elección nacional y provincial en algunos lugares donde vamos a empezar a definir esta historia de manera positiva, ojalá”.
El “radicalómetro” y las críticas a los dirigentes históricos
Moriñigo también planteó que detrás de la disputa partidaria existe una diferencia generacional y cuestionó a quienes, según su interpretación, pretenden establecer quiénes representan auténticamente los valores históricos de la UCR.
“No estoy de acuerdo con algunos aspectos de la lista de Identidad, donde señalan con el dedo la ética o qué podés hacer y qué no podés hacer, o ese radicalómetro de ‘si no viviste el 83 no podés estar’”, manifestó. Si bien reconoció la importancia de la figura de Raúl Alfonsín y de los acontecimientos vinculados con el regreso de la democracia, advirtió que muchos militantes jóvenes no vivieron esa etapa y que el partido debe encontrar nuevas formas de convocarlos.
El diputado consideró que la UCR también necesita recuperar su función de formación política y abrir espacios para nuevas generaciones. “Ojalá que el partido y los partidos vuelvan a tomar como responsabilidad la generación de cuadros y capacitación de sus dirigentes”, expresó. En ese sentido, cuestionó que muchas organizaciones políticas se hayan convertido en “una cofradía de amigos en donde uno por ahí no encuentra lugar”.
“Abren la heladera, ven la luz y empiezan a dar una nota”
Pese a las diferencias con Identidad Radical, Moriñigo aseguró que mantiene una buena relación con algunos integrantes de ese espacio. Mencionó especialmente a Ramiro Derra, Fidel Haddad y Quevedo, y destacó la trayectoria legislativa de Haddad y del exdiputado Fara. “Esas personas siempre están dispuestas a charlar, a conversar y a pararse incluso en distintos puntos de vista, pero nunca con la agresión”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que no tiene la misma opinión sobre otros referentes del sector, a quienes atribuyó una búsqueda de protagonismo político de cara a las elecciones de 2027. “Hay una necesidad de notoriedad de muchos de ellos, pensando en la elección del año que viene y pensando que esa diferenciación, aun perdiendo en la interna radical, les va a dar una vida más para ir en una oposición que se podría armar en San Luis”, consideró.
Finalmente, lanzó otra crítica contra los dirigentes que buscan recuperar protagonismo dentro del partido. “Me parece que hay una abstinencia de muchos de ellos que por ahí abren la heladera, ven la luz y empiezan a dar una nota”, ironizó. También sostuvo que algunos están intentando “volver a un pasado que fue mejor y hoy los dejó en una curva”.




