
La Justicia ordenó la prisión preventiva de José Castro, acusado de atacar con un cuchillo a dos hermanas el pasado 3 de octubre en el extremo sur de Villa Mercedes. El juez Santiago Ortiz ratificó la imputación por dos hechos de homicidio en grado de tentativa, en concurso real, y rechazó el pedido de la defensa para que el caso fuera recalificado como lesiones.
La decisión se conoció este miércoles, una vez vencida la prórroga de detención que la defensa había solicitado en la primera audiencia. En esta oportunidad, Castro declaró y dio su propia versión de lo ocurrido: sostuvo que el conflicto tuvo origen en una disputa por terrenos y aseguró que utilizó el cuchillo para defenderse.
Sus abogados, Pascual Celdrán y Mauricio Fagiano, plantearon que el acusado no tuvo intención de matar a las mujeres y señalaron que las heridas habían sido superficiales. Por ese motivo, solicitaron que la calificación fuera modificada a lesiones leves respecto de una de las víctimas y lesiones graves en el caso de la otra, ambas agravadas por el uso de arma.
La Fiscalía se opuso y puso el foco en “la cantidad de heridas, las características y la utilización del arma”. Ortiz mantuvo finalmente la imputación original al considerar que “la particularidad de las lesiones, la cantidad, el lugar y el manejo específico del arma” excedían una hipótesis de lesiones.
La Fiscalía sostuvo que estuvo escondido durante dos días
Una vez ratificados los cargos, la fiscal adjunta Cecilia Framini pidió que Castro permaneciera detenido preventivamente. Entre sus argumentos mencionó la gravedad de la acusación y la pena en expectativa, pero también sostuvo que el imputado carecía de arraigo suficiente y que, después del ataque, habría permanecido escondido durante dos días.
La Fiscalía también señaló posibles riesgos para el desarrollo de la investigación: la posibilidad de destruir, modificar u ocultar elementos de prueba, influir sobre testigos y, especialmente, el riesgo para las víctimas.
La defensa rechazó esos argumentos y afirmó que Castro tiene su familia y su centro de vida en Villa Mercedes. También sostuvo que no estuvo prófugo, sino que durante esos dos días se había resguardado ante posibles agresiones y que posteriormente se presentó espontáneamente ante la Justicia.
Celdrán y Fagiano propusieron medidas menos gravosas, como una prohibición de acercamiento a las víctimas, restricciones para salir de la provincia y del país y la obligación de firmar periódicamente un libro ante la autoridad correspondiente.
El juez optó finalmente por la prisión preventiva. Para resolver tuvo en cuenta, entre otros elementos, las características del ataque atribuido a Castro, “la reacción desmedida”, el manejo del arma blanca, la cantidad de lesiones, el riesgo para las víctimas, la posibilidad de nuevos enfrentamientos y las medidas de prueba que todavía quedan pendientes.
La defensa presentó inmediatamente un recurso de revisión contra la medida, por lo que la prisión preventiva deberá ser analizada ahora por el Colegio de Jueces.
El ataque ocurrió tras una disputa por un terreno
De acuerdo con la hipótesis que viene sosteniendo la Fiscalía, el hecho ocurrió alrededor de las 19:00 del 3 de octubre sobre calle Amaro Galán, en el extremo sur de Villa Mercedes. Las dos hermanas habían estado trabajando desde aproximadamente las 16:00 en un terreno perteneciente al marido de una de ellas, donde previamente se habría producido una discusión con la madre y el hermano del acusado.
Cuando las mujeres se retiraban por una calle de tierra, Castro habría llegado en bicicleta. Según la acusación, en la intersección de Amaro Galán con una calle vecinal sacó de su espalda un cuchillo tipo carnicero y atacó a una de ellas, primero en el abdomen y posteriormente por la espalda, cuando intentaba proteger a sus hijos.
Luego habría avanzado sobre la segunda hermana, que se desplazaba en dirección al barrio ATE 2, y la habría apuñalado tres veces. La Fiscalía sostiene que Castro escapó hacia la zona del río Quinto cuando otras personas comenzaron a acercarse para asistir a las víctimas.
En la audiencia inicial del 6 de octubre, una de las mujeres había debido ser nuevamente internada en el Policlínico Regional y sometida a una intervención quirúrgica, permaneciendo entonces con estado reservado. Tras aquella primera imputación, la defensa había solicitado siete días para preparar su teoría del caso, plazo que desembocó en la audiencia de este miércoles y en la decisión de ordenar la prisión preventiva.




