Fue en apenas un día. En solamente un día, Bomberos Voluntarios encontraron en La Punta una boa constrictor y horas después, una víbora yarará. Ambas serpientes fueron liberadas en su hábitat natural para preservar la vida humana y de los animales en cuestión.

En la tarde de ayer, una boa constrictor, también conocida como lampalagua, apareció en un espacio verde del módulo 8 de La Punta. La serpiente fue capturada por Bomberos Voluntarios de la mencionada ciudad y entregada a autoridades municipales para que fuera devuelta a su hábitat natural.

Karina la Torre, jefa de Bomberos Voluntarios de La Punta, contó a La Gaceta que la lampalagua mide 1,70 metro y pesa 5 kilos aproximadamente. Los bomberos fueron avisados primero por una vecina y luego por la propia hija de La Torre.

Por la noche en el barrio 125 Viviendas apareció una yarará, una especie de serpiente venenosa. La serpiente fue capturada y se constató que el ejemplar mide aproximadamente 70 centímetros.

La jefa de Bomberos Voluntarios remarcó que si una persona encuentra alguna serpiente no debe matarla. Inmediatamente debe avisar a la Policía, bomberos o al municipio punteño.