
Este martes, una sesión que estaba destinada al olvido se convirtió en el centro de un más que interesante y cargado debate sobre la nueva licencia de Federico Trombotto, quien, tras ocuparla por tan solo 27 días, dejó su banca como senador por San Martín, para asumir nuevamente como ministro del Poder Ejecutivo. A raíz de esto, el opositor Hugo Olguín planteó una cuestión de privilegio, solicitando que asuma el suplente de Trombotto.
El debate consistió en un exhaustivo repaso de Olguín a medios oficiales, señalando que Trombotto juró como senador el 2 de diciembre de 2025 y que, una semana después, la Agencia de Noticias gubernamental dio a conocer la licencia y “agregó que el pedido se había remitido a la Legislatura”. “La cámara no tomó esa decisión. No fue acá, la tomaron en el Ejecutivo. Lo único que se hizo se le comunicó al senado”, remarcó el opositor.
Olguín luego se refirió a la publicación en el Boletín Oficial del decreto de designación de Trombotto, donde “figura la resolución número 27 de esta Cámara con la que se concede licencia al senador por el departamento Libertador General San Martín sin goce de dieta a partir del 11 de diciembre y por el término que ejerza su función como ministro a referencia”. “El poder ejecutivo no designó primero y avisó después. Pidió la licencia, la esperó, le aprobó el expediente, y recién entonces hicieron el decreto invocando esa resolución como fundamental. ¿Qué significa esto? Significa que el propio Poder Ejecutivo entendió que sin un acto de este Senado no lo podía designar. Es decir, reconoció que había una incompatibilidad”, continuó el legislador del PJ.
Lo siguiente que remarcó fue que recién en la sesión del 7 de abril, que fue la primera del año gracias a los 4 meses de vacaciones que tienen nuestros legisladores, “esa resolución que rige desde diciembre ingresó a este cuerpo”, figurando en el sumario “como comunicación de Presidencia a conocimiento y a consideración”. Sobre esto último, Olguín destacó que el “senador (Trombotto) no tuvo permiso de esta cámara”, pero que “sí tuvo permiso de su presidencia porque así lo dice la resolución”, cruzándolo directamente al vicegobernador, Ricardo Endeiza, que es el presidente del Senado.
Olguín continuó su repaso con lo ocurrido recientemente, cuando Trombotto asumió su banca para votar la necesidad de reforma de la Constitución e inmediatamente volvió a pedir licencia para volver como ministro. Este nuevo pedido de licencia fue, al igual que el anterior, incorporado en el sumario de la sesión de hoy como una “comunicación de Presidencia” que está “a conocimiento de los señores senadores”.
“Es decir, esta Cámara no se le pide que conceda nada, se le pide que se entienda. No hace falta interpretar nada sobre esto. Es la segunda vez en 9 meses que una banca de esta cámara se vacía. Y se hace como un vicio que pudo ser un error, pero ahora termina siendo un método”, sostuvo Olguín, quien luego se remitió a la Constitución Provincial.
“El artículo 106 de la Constitución declara incompatible el ejercicio del cargo con el de funcionario o empleado contratado dependiente del Estado nacional, provincial o municipal. Las únicas excepciones son la docencia y las comisiones honorarias eventuales. En este caso, el ministerio no es una docencia, no es honorario y no es eventual. Y el párrafo segundo dice: ‘Todo legislador en ejercicio de funciones que acepte cualquier empleo declarado incompatible, cesa por ese hecho de ser miembro de la Cámara’. Cesa de ser miembro de la Cámara. No pide licencia, cesa. Y cesa por el hecho mínimo de aceptar. Cuando esta Cámara interviene no decide la cesación, la constata”, destacó Olguín.
En la siguiente parte de su discurso, el opositor se atajó a la posible respuesta de los oficialistas, en base al artículo 34 del reglamento interno del Senado, el cual habla del permiso de la Cámara para desempeñar empleo o condiciones del poder ejecutivo.
“Se refiere a los empleos o condiciones incompatibles con la asistencia a las sesiones. Eso es una incompatibilidad material de agenda, una tarea que de hecho impide venir. No es la incompatibilidad jurídica del artículo 106 de la Constitución, que es incompatibilidad con el cargo único. Son dos cosas distintas y el reglamento lo dice con todas las letras. El artículo 34 habla de comisiones en el Poder Ejecutivo. El artículo 106 de la Constitución excluye de la incompatibilidad precisamente a las comisiones honorarias eventuales y agrega que, en esa hipótesis, se requiere autorización de la Cámara. Es la única autorización cabal que prevé nuestra Constitución. De modo que el artículo 34 no es una excepción al artículo 106. Y si esto así ocurriera, el artículo 34 es reglamentario. El artículo 106 es constitucional. El artículo 34 no puede habilitar lo que la Constitución prohíbe”, dijo Olguín, afiladísimo.
Como si eso hubiera sido poco, después lo cruzó directamente a Endeiza, preguntándole con qué autoridad le otorgó esa licencia a Trombotto. “El artículo 37, que enumera una por una las atribuciones del presidente, no le da en ningún inciso la facultad de conceder licencias”, destacó el senador opositor.
Volviendo al artículo 106, Olguín remarcó que el mismo establece que “los agentes de la administración pública provincial o municipal que resulten elegidos legisladores quedan automáticamente con licencia sin goce de sueldo, desde su asunción por el término que dure su función”; y que esa es la “solución universal que se aplica acá”, aunque no corresponde, porque “lo que se licencia es el cargo administrativo, no la banca”.
Asimismo, citó como ejemplo lo ocurrido en la Cámara de Diputados tras la muerte de Luciana Perano, quien fue reemplazada por Fabiana Zárate, quien para asumir su banca renunció como fiscal de Estado y, al menos por ahora, continúa ocupando su banca.
“Creemos, señor presidente que hubo violación a la Constitución de la Provincia. Y se nos dijo durante mucho tiempo que esta reforma constitucional venía a fortalecer las instituciones, a poner las reglas por encima de las personas. Comparto esos objetivos, pero no se cumple. Se invocó la Constitución para reformarla y se desconoció la Constitución para reunir el voto con la que se la reformó”, continuó Olguín, tratando de hipócritas al oficialismo provincial.
Acto seguido, el opositor pidió que la Cámara se avoque al fondo del asunto, se pronuncie sobre el artículo 106 y que se disponga “la convocatoria del senador suplente por el Departamento Libertador General San Martín, conforme los artículos 109 y 111 de la Constitución y 14 del reglamento”.
Acto seguido, vino la defensa del presidente del Senado, Ricardo Endeiza, quien consideró que la licencia de Trombotto “la trató esta Cámara al aprobar el sumario” el 7 de abril. Lo que siguió después fue bastante pobre, con un vicegobernador que, en vez de dar sustento legal a lo que Trombotto y el Ejecutivo están haciendo, se puso a rememorar que los albertistas hicieron lo mismo.
En concreto, se refirió a “un montón de senadores que tuvieron que ser ministros porque tenían que dar vuelta elecciones que habían perdido en las PASO y se fueron para ser ministros”, aludiendo a lo hecho por María Angélica Torrontegui y Sergio Freixes en 2017. “Y alguno que se le ocurrió darse el gustito de ser diputado nacional por un año y dejó una banca vacía y volvió, cerca de Justo Daract”, añadió, hablando sobre Alfredo Domínguez.
“También sabemos de un diputado que tomó licencia y después tuvo que renunciar para ser jefe de Gabinete en el año 2010”, le contestó Olguín, recordando cuando Claudio Poggi fue jefe de Gabinete de Alberto Rodríguez Saá. “Y un senador por Pedernera”, continuó Endeiza, retomando la palabra, seguramente para referirse al caso de Ariel Rosendo, quien antes de ser desaforado y suspendido como senador se tomó larguísimas licencias.
Este desmadre continuó con el oficialista Adolfo Castro Luna sacando de la galera que Alberto Rodríguez Saá “trata de traidora a una diputada que decidió acompañar la institucionalidad de la reforma”.
Al parecer, el comentario totalmente colgado de Castro Luna sirvió para enfriar la cabeza de Endeiza, quien rápidamente lo cortó y pidió: “No entremos en ese debate”. Inmediatamente después sometió a votación la cuestión de privilegio planteada por Olguín, la cual obviamente fue rechazada por la mayoría oficialista.




